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En
un ejercicio por intentar definir un sistema
que equilibre el gobierno de las sociedades
europeas a partir de la nueva situación
económica global, Clau
propone a estudio los conceptos expresados
a continuación, entendiendo que el
contenido de las siguientes líneas
pretende invitar a la reflexión
sobre nuevas posibilidades de ordenar la
democracia:
-
Actualmente, el sistema político aplicado en Europa desde la segunda guerra
mundial –la socialdemocracia- ha llegado a una profunda crisis. -
El fracaso de la socialdemocracia se basa en la pretensión de controlar
el capital con un mecanismo de naturaleza viciosa como son los partidos políticos,
los cuales obedecen a sus propios intereses antes que a los de la sociedad (antes
de votar). Este viejo sistema de control provoca efectivamente un equilibrio,
pero es de naturaleza inestable. -
Los hechos que evidencian este fracaso son: - La
administración pública se ha convertido en un instrumento defensivo
de si misma, con la consecuente proliferación funcionarial, burocrática
y gasto injustificado.
- Las
desigualdades entre personas aumentan.
- El
nivel de bienestar general disminuye.
- Falta
capacidad de integración social.
- Falta
contacto real de los políticos con el pueblo.
- Los
políticos se aíslan en su sistema.
- Los
políticos se convierten bien en instrumentos, bien en verdugos del capital.
- El
pueblo se desinteresa por la política y los políticos por la gente.
- Aparecen
alternativas políticas centrífugas y extremas con contenido absurdo.
- Existe
un difícil casamiento de la sociedad con la pluralidad cultural y religiosa.
- Los
gobiernos son incapaces de controlar el cambio mundial.
-
Las nuevas demandas de la sociedad son:
- Protección
y garantías de calidad de vida.
- Flexibilidad,
en la escuela, el trabajo, etc.
- Gestión
eficaz de los fondos públicos.
- Desarrollo
personal individual en el marco colectivo.
- Calidad
de la información y de los medios de comunicación, que pasan
a cumplir una función educativa.
- Surgimiento
de nuevos métodos de protección y de participación social.
- Creciente
participación de la mujer en la organización de la sociedad.
- Protección
del medio natural.
-
Las fuerzas políticas capaces de
gobernar la nueva situación podrían
organizarse como ahora en cuatro niveles:
UE, Estado, Regiones, Ayuntamientos. Pero
sería necesaria una nueva estructura,
naturaleza y distribución de competencias
que garantizase la eficacia en la
jerarquía de poder, la justicia
de los partidos políticos y una
nueva y más perfecta relación
entre gobierno y capital.
-
La posibilidad de articular un nuevo sistema político se basa en el hecho
de que al capital le interesa que a largo plazo el conjunto de la sociedad y la
coyuntura sean razonablemente estables. De este modo partimos de un mecanismo
poco vicioso.
-
En el sistema propuesto resultaría
necesario:
- Que
el capital aportase su imprescindible
influencia política al gobierno
mediante medios distintos a los partidos
políticos.
- Corregir
la naturaleza de los partidos, ahora desposeídos de la influencia y financiación
del capital.
- Incrementar
la participación directa de los ciudadanos en el gobierno.
- Introducir
factores que automáticamente induzcan
las asociaciones de capital a procurar
el bienestar social y que el mismo
capital corrija las empresas que perjudican
el bienestar.
- Introducir
factores que protejan el mantenimiento de pequeñas y nuevas empresas debido
a la naturaleza depredadora del gran capital hacia el pequeño.
- Paralelamente
con el índice de envejecimiento
de la población se aplicará
un cociente de compensación del
voto joven.
I.-
Las asociaciones de capital:
- Vendrían
a ser los partidos políticos representativos
del capital pero con atribuciones más
limitadas que los partidos convencionales.
- Los
distintos intereses capitalistas se asociarían
en un solo organismo al nivel que deseasen
–EU, Estado, CCAA o Ayuntamiento, adquiriendo
una cuota interna de poder proporcional
a las inversiones que pretendieran llevar
a término.
- Internamente
se organizarían para posibilitar
igualdad de oportunidades a pequeñas
y grandes inversiones o empresas y teniendo
en cuenta la naturaleza de su actividad.
- Los
ciudadanos asignarían la cuota
de poder de las asociaciones de capital
en el gobierno, en cada uno de los niveles,
en el momento de las elecciones cuatrienales.
- Tendrían
función limitada de supervisión
y control sobre el funcionamiento y los
gastos de los partidos políticos,
para evitar desviaciones.
II.-
Los partidos políticos:
- Los
nuevos partidos surgirían con fondos
privados.
- Se
financiarían exclusivamente
con fondos públicos, en cantidad
abundante, a partir de una determinada
representatividad y proporcionalmente
al resultado electoral. Se establecerían
todos los medios de control de la renta
y el patrimonio de los políticos
y sus familias para garantizar su
independencia del capital.
- Los
partidos tendrían la cuota de poder
en el gobierno que los ciudadanos les
asigaran en las elecciones.
- Mantendrían
el control de los medios informativos
públicos, el control de calidad
de la educación, de la sanidad
y otras competencias estratégicas
aunque su cuota de poder en el gobierno
fuese minoritaria.
De
esta organización se deduce que el
sistema resultante sería más
estable y justo.
En
caso de producirse desequilibrios, las interacciones
resultarían ser las siguientes:
- El
capital obtendría una punición
de los ciudadanos a través de los
partidos en el caso que no satisfaciese
las expectativas de la sociedad.
- Las
asociaciones de capital velarían
para que ninguno de sus socios perjudicara
el bienestar social, pues de hacerlo la
asociación de capital completa
perdería cuota de poder en las
elecciones cuatrienales mediante el voto
popular, produciéndose una recesión
económica controlada que de ningún
modo interesa al capital.
- Los
partidos recibirían el control
de las asociaciones de capital si la gestión
pública no fuese eficiente. Al
fin y al cabo la administración
gestiona el dinero de las asociaciones
de capital –mediante los impuestos- y
al capital no le interesa ver sus recursos
y prestigio malgastados.
- Los
partidos no abusarían de los impuestos
sobre el capital porque de hacerlo perjudican
la competitividad y luego la economía.
Así, mediante el voto, los ciudadanos
aumentarían la cuota de poder de
las asociaciones de capital en el gobierno.
- Los
partidos procurarían un buen clima
y sintonía tanto con el capital
como con la sociedad. De no hacerlo, serían
sustituidos por partidos más eficaces
mediante las elecciones populares.
CONCLUSION
- En
situación normal el sistema propuesto funcionaría gestionado por
las asociaciones de capital, supervisado por los partidos, con una eficiencia
y justicia máximas.
- En
el caso que el capital no respondiera
a las expectativas de la sociedad, cualquiera
fuese el ámbito, el ciudadano podría
otorgar poder al instrumento de punición
del capital que son los partidos políticos
total y exclusivamente financiados con
dinero público.
- Este
nuevo sistema regularía
de forma automática la inmigración
dentro de límites razonables,
pues al capital no le interesa el descontento
social y mediante el gobierno admitiría
inmigrantes en la medida justa.
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